La ardilla

Vivo en Washington DC, la capital de los Estados Unidos de América. Todas las mañanas, de camino a mi trabajo, paso por delante de la entrada norte de la Casa Blanca. Un día vi en el jardín una ardilla negra que jugaba cerca de la verja exterior. Nunca antes había visto una ardilla negra, ni en Europa, donde son rojas, ni en Estados Unidos, donde son grises. Pensé, en clave racial, que a lo mejor esa ardilla negra, de pelaje muy brillante y movimientos graciosos como corresponde a su especie, simbolizaba los nuevos aires de la Casa Blanca. Una breve búsqueda de información reveló que la cuarta parte de las ardillas de esta ciudad son negras, habiendo sido introducidas en parques y jardines a principios del siglo XX.

Álvaro Pombo, escritor que me gusta mucho, publicó durante una época un blog llamado “The first dog” en referencia al que iba a ser el perro de la familia Obama tras su llegada a la Casa Blanca. Desgraciadamente, como a tantos otros, la aventura bloguera le duró poco y dejó de escribir en el blog, muy centrado en cuestiones de política internacional y norteamericana, en cuanto Bo llegó a Washington.

Pensando en la preciosa ardilla negra y en la libertad que tenía de cruzar la verja exterior de la Casa Blanca, y tomando prestada la alegoría del ya concluido blog de Álvaro Pombo, he nombrado este nuevo espacio “The First Squirrel”. En él pienso escribir sobre los Estados Unidos, política internacional, libertad y libertades, igualdad e igualdades. Y sobre cualquier otro tema sobre el que me apetezca escribir. Este es un espacio de expresión libre, que se nutre de los comentarios de todos aquéllos que os queráis acercar hasta aquí. Bienvenidos.

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